La persistencia del dolor emocional y la apatía
El núcleo del padecimiento suele evidenciarse a través de una tristeza persistente que no disminuye con los días, acompañada de un llanto frecuente y un desánimo constante frente a actividades que antes resultaban placenteras. Esta falta de motivación se une a un profundo sentimiento de vacío, donde la persona experimenta una incapacidad para proyectar metas a futuro o disfrutar de su cotidianidad.
