La coexistencia con la angustia y el colapso nervioso
Es sumamente frecuente que este padecimiento comparta terreno con una marcada ansiedad y un estado de estrés crónico que agota las defensas mentales del paciente. Cuando el malestar se acumula de forma descontrolada, el individuo puede experimentar agudos ataques de pánico y una tristeza persistente que anula toda experiencia de placer cotidiano, consolidando un cuadro de trastornos emocionales complejo.
